Como cada año, este 3 de septiembre se celebra en el país el Día del Ferretero, una fecha en conmemoración a un hito histórico para los trabajadores del sector, ocurrido en 1905.
Con más de 100 años de historia, los comerciantes ofrecen desde materiales para construcción y fumigación hasta elementos de limpieza, electricidad y mantenimiento, entre otros. Pero, además, las ferreterías son una referencia de consulta de los hogares argentinos.
De acuerdo con datos de la Cámara de Ferreterías y Afines de la República Argentina (CAFARA), para 2023 existían más de 15 mil ferreterías, es decir, cerca de una cada 3 mil habitantes. De estas, el 80% se dedicaba a la venta para el consumidor final, mientras que el restante trabajaba con el comercio industrial.
“El ferretero no es un mero vendedor que hace de nexo entre el consumidor y el producto. Ser ferretero es un oficio que se transmite de generación en generación y que requiere, además de capacitación constante, conocer las necesidades particulares de los vecinos del barrio donde se ubica el local, convertirse en un coach y asesor de confianza”, aseguró Sergio Angiulli, presidente de la organización











