El tablero de bambú
Cuando hablamos de elementos de bambú en la construcción, como el tablero de bambú, muchas personas asocian el bambú a un elemento constructivo utilizado en zonas tropicales, que se pueden ver en revistas y folletos de agencias de viajes o que hemos podido ver en alguna película, pero el uso del bambú se ha utilizado durante siglos y a día de hoy ha avanzado y se ha adaptado a las necesidades constructivas actuales.
El rápido crecimiento de la especie, que puede alcanzar los 30 metros de altura al mes, y sus buenas características mecánicas ha facilitado su transformación y el desarrollo de nuevas técnicas para integrarlo en la elaboración de diversos productos como mobiliario, carpintería, suelos…
Además de tratarse de una especie de crecimiento rápido, el bambú es una especie con gran capacidad de regeneración, esto le convierte en una materia prima con gran disponibilidad para la elaboración de diferentes productos.
Desde la elaboración de los primeros tableros de bambú en China en 1940, se han ido desarrollando e investigando técnicas para la mejora de las características del producto final y obtener tableros de bambú de alta calidad.
La elaboración del tablero de bambú sigue un proceso similar al de la obtención de tablero alistonado de madera con el encolado de varios listones. En el caso del tablero de bambú los listones provienen de la parte leñosa del tallo o caña de la planta de la que se extraen listones de sección rectangular
de gran longitud y se procesan y dimensionan para obtener listones con iguales longitudes, anchos y espesores. Mediante este proceso se elimina la capa más superficial del bambú que posee un color verde.
Una vez que se obtienen los listones de bambú con las mismas dimensiones, se les aplica una cocción que también se puede denominar tostado, y a su vez se le aplica un tratamiento protector frente agentes xilófagos. Posteriormente, los listones de bambú son apilados e introducidos en secaderos para asegurar la estabilidad dimensional. Tras el proceso de secado, los listones de bambú son encolados para obtener como resultado final planchas de bambú.
Los tableros de bambú pueden ser de diferentes tipos, un ejemplo es el tablero contrachapado de bambú que suele fabricarse por la superposición de varias planchas entrecruzadas entre sí.
El bambú por su composición fibrosa es un material con una gran resistencia, dureza y un alto módulo de elasticidad, estas propiedades son aportadas a los tableros de bambú haciendo que se trate de un producto muy competitivo y con una amplia gama de aplicaciones.
Gracias a los avances conseguidos en la industria de bambú por los que se ha conseguido obtener chapas de bambú, las cuales tienen una gran flexibilidad, se puede adaptar a diferentes curvas y formas. La elaboración de las chapas de bambú hace posible que se puedan fabricar tableros con un revestimiento de bambú o elaborar tableros contrachapados con la superposición de las chapas de bambú.

TE PUEDE INTERESAR
La ciudad de América del Sur que respira gracias a mil árboles de olivo plantados en el siglo XVII
En el corazón de América del Sur existe una ciudad que, entre el ruido y el concreto, aún respira gracias a un bosque de olivos
El bosque de las sombras más antiguas: la historia de los árboles petrificados
Uno de los tesoros naturales de Río Negro cumple 23 años bajo la ley de protección que permite su conservación. Dónde queda y cómo se formó. Río Negro celebra 23 años de conservación en el bosque petrificado como Área Natural Protegida (ANP). Se trata de un espacio de 625 hectáreas que resguarda un yacimiento excepcional de troncos fósiles que datan de hace más de 60 millones de años.
Misiones | Nuevo apeo ilegal en el Parque Provincial Piñalito en San Pedro revela la expansión silenciosa de la deforestación en áreas protegidas
El avance de la deforestación sobre áreas protegidas volvió a quedar en evidencia esta semana en el Parque Provincial Piñalito Sur, en San Pedro, donde el Ministerio de Ecología y Recursos Naturales Renovables confirmó un nuevo caso de tala ilegal selectiva. El hecho se produce en un contexto de creciente preocupación por la fragilidad del sistema de control ambiental en zonas rurales y fronterizas, donde la escasez de recursos, personal y logística limita la capacidad de vigilancia frente a organizaciones delictivas organizadas para robar maderas nativas y comercializar en el mercado negro en connivencia con dueños de aserraderos.





















