FAIMA renovó sus autoridades: Pedro Reyna es el nuevo Presidente
La Federación Argentina de la Industria Maderera y Afines (FAIMA) renovó sus autoridades. Representantes de las 28 cámaras que integran la Federación eligieron a Pedro Reyna como nuevo Presidente y a Román Queiroz como Secretario General, por un período de 2 años.
Reyna, quien es Presidente de FAIMA por cuarta vez, también es Presidente de la Cámara de los fabricantes de muebles, tapicería y afines (CAFYDMA) y del Sistema Argentino de Certificación Forestal (CERFOAR). Además, es miembro del Comité Ejecutivo de la Unión Industrial Argentina (UIA) y Vicepresidente de la Fundación Observatorio Pyme.
Por su parte, Román Queiroz, participa en FAIMA desde el 2011, habiendo ocupado los cargos de vocal suplente, vocal titular, prosecretario gremial y paritario. Actualmente, también es Vicepresidente de la Asociación Maderera Aserraderos y Afines del Alto Paraná (AMAYADAP), en la que participa desde 2008.
“El compromiso de las nuevas autoridades es continuar profesionalizando la Federación, mantener los altos estándares de la agenda de trabajo permanente con los gobiernos nacionales, provinciales y en las mesas sectoriales y elaborando propuestas de políticas públicas para mejorar la competitividad del sector. Nos proponemos que las cámaras dimensionen el valioso aporte que hacen a la sociedad. El fortalecimiento y la consolidación de cada una de ellas potencia la capacidad de la Federación a nivel nacional”, afirmó Pedro Reyna.

PODE LHE INTERESSAR
Pesquisadores canadenses produzem biochar a partir de resíduos de madeira que rivaliza com o aço em resistência
Pesquisadores da Universidade de Toronto desenvolveram biocarvão monolítico a partir de madeira que pode atingir uma dureza axial de até 2,25 GPa, semelhante ao aço-carbono.
Combilift lança o vídeo de Natal de 2025 “Twelve Days of Christmas” – com um toque diferente!
Monaghan, Irlanda – novembro de 2025
A cidade da América do Sul que respira graças às mil oliveiras plantadas no século XVII
No coração da América do Sul existe uma cidade que, entre o barulho e o concreto, ainda respira graças a uma floresta de oliveiras





















