Invertir en árboles
Casi por definición, resulta difícil imaginar que una ciudad pueda funcionar térmicamente bien en verano cuando acumula temperatura en el asfalto, cuenta con baja permeabilidad de suelos y una insuficiente y despareja distribución de verde. La secuencia repetida consiste en absorber el calor durante el día y liberarlo por las noches, una pesadilla que los habitantes de Buenos Aires atravesamos cada vez que llega una ola de calor, algo tan natural cada verano.


