Hace 200 años plantaron miles de árboles para frenar la erosión de los ríos: hoy se dieron cuenta que estaban equivocados
La introducción de este árbol en el oeste de EE.UU. para combatir la erosión de los ríos resultó contraproducente, desplazando especies nativas y alterando ecosistemas frágiles. Cuando se habla de restauración ecológica, plantar árboles suele parecer una de las soluciones más evidentes para recuperar un paisaje degradado. Sin embargo, en ecosistemas frágiles, una intervención pensada para ayudar puede terminar generando nuevos problemas si no se tienen en cuenta las relaciones entre especies, agua y suelo.





